martes, 2 de septiembre de 2008

te extraño

este fin de semana fui a un curso de neumología organizado por el laboratorio de respiración de mi universidad, específicamente por un dr. muy buena gente que siempre beca a la mayor cantidad posible de alumnos de pregrado. espero algún día poder retribuirle la oportunidad que me dio de escuchar muy buenas conferencias.

el curso en cuestión llevaba el nombre de mi maestro, quien lamenteblemente no está con nosotros desde el 14/mar/08, y que era muy amigo del dr. organizador. el domingo hubo un pequeño homenaje al que asistieron el vicerrector académido de la universidad, la viuda de mi maestro y el dr. organizador. realmente fue emocionante. el dr. organizador empezó a dar una semblanza de mi maestro, myuy bonita y bastante emotiva. quienes lo conocimos y tuvimos la suerte de departir con él algo más que una ronda de láminas... creo que lo extrañamos.

creo que tengo cierto sesgo porque lo conozco desde que tenía 8 años, o algo así. su hija es muy amiga de mi hermana, y con el tiempo se volvió muy amiga mía también. la primera vez que fui a visitarlo, allá en el 2004 cuando era cachimba, recuerdo que fui a su oficina, y lo vi con un microscopio gigantesco, discos por doquier y tacos también... me dio la impresión de que sabía mucho, pero era de esas personas tan joviales que me ¿...? esa mezcla tan particular.

todo el resto son cosas que ya sabemos, sus zapatillas de colores, sus explicaciones de procesos patológicos con los dibujos de su única hija, el acento de su querida cochabamba, las papitas y la coca-cola de sus rondas... hasta verlo día a día luchando contra esa terrible enfermedad, contagiando esperanza que sabía que no había y enseñándonos que vale la pena vivir hasta el último instante.

ahondar en detalles sería muy doloroso para mi, desde el día que me dijeron que estaba enfermo hasta el velorio... solo espero que pueda llegar a ser como él, y que esté orgulloso de mi... como profesional, como persona, como todo lo que alguien pueda ser.

solo me queda agradecer por el tiempo que pudimos compartir, pues si bien creo que es injusto que te hayas ido tan temprano -para tu familia, para tus amigos, para tus alumnos, para mi...-, gracias por tus consejos, gracias por tus palabras de ánimo, gracias por haberme dejado estar contigo en los momentos difíciles, gracias por haberme enseñado tantas cosas, sobre todo que son los pequeños detalles son los que hacen que la vida valga la pena.

te extraño,


esteK*